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| Para Myriam |
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| Silueta evanescente |
| apenas mis manos te trazan |
| y ya te pierdes fugitiva |
| aureolada de un sol que asoma. |
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| Vadeando dolorosas distancias |
| mi llamado se ahoga en el intento |
| sumido en sueños de espesuras |
| y vas tan lejos. |
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| Muriendo en mi odio, |
| no quisiera perdonarte |
| ¿porqué vuelas? |
| los nenúfares se ahogan |
| en el turbio estanque |
| ¿porqué cantas? |
| un viento negro disolverá |
| los cerros esta tarde. |
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| Galopas cierva blanca |
| siempre libre adelante, |
| perros encadenados te ven pasar, |
| seguirán tus huellas |
| no te podrán alcanzar. |
viernes, 22 de abril de 2011
Lejanía
Tu sombra
| Tu prado fresco y blando, |
| en que cerrando los párpados |
| caigo y me hundo sin fondo. |
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| Abrazos y ojos húmedos, |
| las manos y sus caricias, |
| encargos que guardo. |
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| En la primera luz del alba |
| derivo en tus aguas |
| hasta contemplarte en el sol |
| que entibia tu sueño. |
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| Siendo nada soy todo en tus ojos |
| en ellos busco encontrarme, se abren |
| haciendo cenizas del día. |
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| Respiro entre tus cabellos |
| el perfume de lirios silvestres; |
| quedo herido esperando la muerte. |
martes, 4 de enero de 2011
DESERCIÓN
no soy aquel héroe
que ganó batallas
las cicatrices que llevo
huellas son de perdón
dicen bien lo que soy
no hay en mi nada nuevo
sólo un triste soldado
uno más, voy viajero
envidio ese arcángel
revestido de oro
con puños de encaje
y brillante arcabuz
Asiel del Timor Dei
no escuché su recado
ni lo quise mirar
me alejé de su luz
soy sólo lo humano
destinado a la compasión
pertenezco al rebaño
soy de esas bestias perdidas
sangras por ellas pastor
te hago yo las heridas
aumento más tu dolor
y no me rechaza tu amor
jueves, 30 de diciembre de 2010
ESCULTURAS DEL PARTENON
A tribute to Lord Elgin
Dionysos
Tus ojos se deshacen en la niebla
¿porqué se borra tu mirada
y oculta en el fondo de la noche
ese sagrado cofre cerrado
que mis manos quieren alcanzar?
Te niegan tus ojos ciegos
¿qué luz radiante los colmó
encandilando el horizonte
de mi búsqueda imposible
perdida en el viento del tiempo?
¿Venías acaso cabalgando
ese perfecto corcel de belfo apresurado,
de sangrantes terribles ojos,
gallardo curvo cuello y áurea crin?
ahora relincho congelado en el aire
Caído hacia atrás ¿reposas,
o te ha tumbado el olvido?
¿en qué piensas
mientras la nostalgia provocas
desde tu mundo sumergido en resplandor intemporal ?
* * * * * * * * *
Hestia, Dione y Afrodita
Está todo detenido en el aire,
los oídos no pueden escuchar
la música que las tiene atentas,
quizás la cítara y la siringa suenan
acompañando el canto de Orfeo
Esas formas reveladas
tras los velos cristalizados en la brisa
ancladas a la tierra con fuerza de montes
¿qué ritual interrumpió el hacha,
hacia donde lanzó las cabezas?
¿Quién se atrevió a interrumpir,
qué palabras del coloquio amoroso faltan?
¿ cómo hacer latir la línea armoniosa
de esos cuerpos de gesto de mar en calma
que caen con el peso de las tardes ?
Ajenas las pasiones de los dioses,
aquí todo es equilibrio quieto y refulgente.
Está la bienaventuranza perdida,
un secreto señorío de paz serena,
revelación de la ciencia del silencio.
* * * * * * * * *
Cuanta insistencia inconsolable
ha hurgado en la fascinación
deseando repetir el instante frágil,
la exaltación que cruelmente huye
irremisiblemente hacia el silencio.
También por un instante
las lágrimas de la pérdida
se unieron en la emoción del encuentro
y acudieron a lo que ya no puede ser
inalterable presente.
Sólida y perecedera, piedra ingrávida,
masa que doblega y ahoga en ausencia,
peregrino, hasta ti he llegado,
tu materia quiero guardar y escapa,
acaso es toda anhelos y sueños.
Dionysos
Tus ojos se deshacen en la niebla
¿porqué se borra tu mirada
y oculta en el fondo de la noche
ese sagrado cofre cerrado
que mis manos quieren alcanzar?
Te niegan tus ojos ciegos
¿qué luz radiante los colmó
encandilando el horizonte
de mi búsqueda imposible
perdida en el viento del tiempo?
¿Venías acaso cabalgando
ese perfecto corcel de belfo apresurado,
de sangrantes terribles ojos,
gallardo curvo cuello y áurea crin?
ahora relincho congelado en el aire
Caído hacia atrás ¿reposas,
o te ha tumbado el olvido?
¿en qué piensas
mientras la nostalgia provocas
desde tu mundo sumergido en resplandor intemporal ?
* * * * * * * * *
Hestia, Dione y Afrodita
Está todo detenido en el aire,
los oídos no pueden escuchar
la música que las tiene atentas,
quizás la cítara y la siringa suenan
acompañando el canto de Orfeo
Esas formas reveladas
tras los velos cristalizados en la brisa
ancladas a la tierra con fuerza de montes
¿qué ritual interrumpió el hacha,
hacia donde lanzó las cabezas?
¿Quién se atrevió a interrumpir,
qué palabras del coloquio amoroso faltan?
¿ cómo hacer latir la línea armoniosa
de esos cuerpos de gesto de mar en calma
que caen con el peso de las tardes ?
Ajenas las pasiones de los dioses,
aquí todo es equilibrio quieto y refulgente.
Está la bienaventuranza perdida,
un secreto señorío de paz serena,
revelación de la ciencia del silencio.
* * * * * * * * *
Cuanta insistencia inconsolable
ha hurgado en la fascinación
deseando repetir el instante frágil,
la exaltación que cruelmente huye
irremisiblemente hacia el silencio.
También por un instante
las lágrimas de la pérdida
se unieron en la emoción del encuentro
y acudieron a lo que ya no puede ser
inalterable presente.
Sólida y perecedera, piedra ingrávida,
masa que doblega y ahoga en ausencia,
peregrino, hasta ti he llegado,
tu materia quiero guardar y escapa,
acaso es toda anhelos y sueños.
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